Tres líneas de acción se desprenden de la figura egregia de Newman como educador católico:
- Sus ideas sobre la educación y en especial sobre la Universidad.
- Los valores trascendentes en su vida.
- Las tradiciones educativas de los colegios independientes de la Gran Bretaña y del valor actual de un idioma universal como es el inglés.
Su insistencia en el cultivo de la mente más que en la preparación inmediata para las ocupaciones profesionales le imprime característica esencial a su pensamiento: La verdad es el objeto del entendimiento cualquiera que él sea y la verdad son los hechos y sus relaciones, afirmaba Newman.